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El maní es uno de esos clásicos ideales para picotear mientras disfrutamos de una cerveza o whisky, una tradición propuesta por los pubs ingleses que desde hace varios años también se ha convertido en una práctica habitual en el continente americano. Es uno de los infaltables de la picada clásica, aporta un equilibrio de sabor y textura crocante que complementa muy bien a los otros ingredientes como el queso y las aceitunas.

El Arachis hypogaea, cacahuate, cacahuete o como lo conocemos en las latitudes rioplatenses, maní, es una planta de origen americano que se ha cultivado durante miles de años para el aprovechamiento de su semilla. Su industrialización se dio a principios del siglo XX de la mano del botánico George Washington Carver. En la actualidad se aprovecha su semilla como comestible y para la elaboración de aceite y su cáscara como combustible. Otro producto que goza de gran fama es la crema o mantequilla de maní.

Propiedades naturales

El maní es un alimento único en cuanto a la cantidad de nutrientes que concentra. Destaca por sus volúmenes de hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas B1, C, E y niacina.

Colesterol bueno: Gracias a su aporte de ácidos grasos omega 3 y omega 6, el maní aumenta la síntesis de colesterol bueno o HDL y reduce la formación de colesterol malo o LDL.

Fibra: Por su contenido en fibra, ayuda a captar y eliminar el exceso de colesterol y sustancias tóxicas del organismo. Contiene grandes cantidades de fibra, cerca de un 10%, ayuda en el proceso de controlar el azúcar en la sangre y los niveles de colesterol. Puede reducir las posibilidades de desarrollar cáncer de colon. Tiene aproximadamente 25% de proteínas. Además contiene vitamina E y B3 y minerales como cobre y hierro, contiene calcio y potasio.

Como todo fruto seco si lo que se busca es contribuir a una dieta balanceada lo que conviene es comerlo sin sal y sin fritar. Volviendo al universo de la picada y puesto que es lo que nos compete, todos sabemos que el sabor salado del maní para acompañar nuestro aperitivo lo hace particularmente interesante y ciertamente adictivo, por eso llamamos al orden e invitamos a su consumo con cautela.

Maní y Cerveza ♥

Seguramente te habrás preguntado porque el maní y la cerveza se llevan tan bien. Más allá de la respuesta más tradicional a por qué nos suelen dar maní en muchos bares cuando pedimos una cerveza (para que provoque sed y tomemos más) existen otras cuestiones que hacen más interesante a la cuestión.

La científica inglesa Debbie Parker, especialista en comportamiento sensorial y una de las pocas acreditadas a nivel mundial con el título de sommelier de cerveza por la Beer Academy Sommeliers afirma lo siguiente:

“Comer maní hace que la cerveza tenga sabor más dulce y menos amarga, con un retrogusto más corto en boca”.

“La acidez moderada y las cualidades refrescantes de la cerveza pueden reducir la salinidad y el aceite natural de algunas comidas mientras que resaltan otros sabores tanto en la comida como la bebida.”

Está claro, el maní es un gran ingrediente para nuestras picadas por su versatilidad, sabor y propiedades.

Fuentes:
http://www.rsc.org/AboutUs/News/PressReleases/2013/RSC-public-lecture-beer-food.asp
https://www.campdenbri.co.uk/news/debbie-parker-sommelier.php
https://es.wikipedia.org/wiki/Arachis_hypogaea
http://www.ligadealimentacion.com/el-mani-un-snack-popular-super-nutritivo/
http://www.esquire.es/actualizacion/4234/cacahuetes-el-fruto-seco-vitaminico
¡Que el mundo lo sepa!
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